Los acabados protectores
¡El color del revestimiento no es solo una elección estética! Una de las principales necesidades de los productos fabricados en chapa expandida es, sin duda, la durabilidad. Ya se trate de aplicaciones arquitectónicas con un fuerte valor estético y colores cuidadosamente seleccionados, o de aplicaciones para la construcción o la industria, la resistencia a la corrosión es una de las prioridades que se debe proteger.
Pintura para interiores y exteriores
La pintura de las chapas expandiadas, además de la amplia gama de colores que aporta personalidad a las elecciones de diseño, permite una protección contra la corrosión de los metales según el uso previsto. Se pueden emplear pinturas en las siguientes versiones: epoxi, poliéster y epoxi-poliéster.
La anodización de la chapa expandida
La anodización es un proceso electroquímico cuyo objetivo es la formación en la superficie de los productos de aluminio de una película de óxido que ofrece protección contra la corrosión. La gama de colores se basa en tonos metálicos y también en tecnologías recientes que permiten anodizar la chapa expandida de aluminio con colores brillantes.
El galvanizado de la chapa expandida
El galvanizado en caliente es un proceso de recubrimiento superficial que utiliza las propiedades del zinc fundido para proteger los metales. La superficie de la chapa expandida, recién galvanizada, presenta un aspecto inicialmente brillante, que con el tiempo adquiere una tonalidad mate, de color gris claro. El galvanizado se utiliza, por ejemplo, en peldaños, descansillos, pasarelas y cercados en entornos industriales.
Una comparación entre los distintos métodos
Como se puede ver en la tabla sinóptica, la pintura permite una gama cromática muy amplia, ofreciendo además un excelente nivel de protección.
La anodización está incorporando nuevas gamas de colores a los tonos base comúnmente utilizados.
El galvanizado sigue siendo la protección por excelencia para pasarelas y también se utiliza con fines estéticos.